9.30.2007

Sucio



Estoy sucio por fuera. Por dentro sigo intacto. De mi voz interna deflago; aún no lo sé. No sé cómo me he ensuciado. No sé cómo ha llegado la destrucción a lamerme los huesos.. Ni a mi propia sangre le ha importado que su dueño haya prosperado ciego. Ahora las hojas de bacará precipitan contra cada uno de mis sesos; ahora, las navajas me resarcen, una a una, hasta llevarme lejos de quien jamás lograría apartarme, aunque quisiese. Deberé aislarme, sin lavarme, hasta que el aire me limpie a ras de piel, arranque suavemente las costras. ¿Cómo aspiraría mi alma a cierto esbozo de redención? No cambiaría quien eres, y no salvaría nada. Más fácil sería sumergir la mentada, luego el cuello completo, en el agua... Y esperar... Que no será ya más.

Hanzel Lacayo

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