7.08.2009

Llegué Tarde

Llegué tarde, cuando mis dedos
lastraron la espuma como en su dolor
lo hubieran hecho anclas levadas.

Sembré con gusto las semillas en la espuma,
pero ésta era la espuma de otro océano.

Estaba ahí, violenta, como una piedra
que flotare para nadie en la inmensidad
y la que sin amorosa intención
se me hubiera acercado para decirme:
Llegaste tarde; no era cierto.

Te recogí con un pudor que se escurre,
y a pesar de la ficción, tu sal cayó del cielo,
envenenó lo yerto en mi cuerpo,
y si bien son vetas de hielo
las que ahora emergerán de mi deseo,
nada lograré con ello.
Llegué tarde.

Mi mente cuajó en el mejor papel para eso
como en el cuadro idealizado
tu cama estaba llena hace tiempo
por una viscosa presencia a que se asen
flores ya cortadas que no se secan.

Podría hacer de esto un poema;
llave precisa para abrir la nueva puerta,
mas soy un barco de papel no escrito
y nada me atreveré a hacer contra esa marea.
Casi siempre, no basta un poema.

Llegué tarde, y aún espero,
y sé que el futuro es más que el terrón
que lame la solidaridad de tu agua en la tasa.
Te bebo a pesar de eso.

Aunque no se encienda en agua fría el tilo
y tampoco lo hagan las adormideras;
todo lo que depuse sobre las ilusiones de guerra.

Este poema es el primer y último
mensaje de botella.
Así soy en mi masa:
sumerjo mis armas,
me guardo en las velas,
ato mi suerte en el mástil
esperando que endurezca.

Y siempre me quedo solo con mis poemas…

Hanzel Lacayo

Miércoles 8 de julio de 2009

P.s: Poema basado en hechos de la vida irreal.



2 comentarios:

Anónimo dijo...

Eres el veneno en mis venas que recorre todo mi cuerpo sin nunca dejarlo morir...La peor y mas dolorosa tortura. Hasta cuando?

WALDIR dijo...

otro que me atrapa!!!!
espero algún día poder platicar con vos...
no olvides visitar mi blog, tus comentarios siempre serán muy bien recibidos...