9.10.2011

Cáliz


Toda mi vida gira en mi cara,

y mi cara es cual boca

ante una ciega tribuna:

hablando sin decir nada

—decir sin ser escuchada—.


Ojo hay ninguno

en mis senos óseos

que sí certifican el brillo.

Y soy un espanto seguro

en los más fastuosos ojos

enfilados en primera línea.


Mi valor conmueve todos los derechos

debatidos entre cara y triángulo.


Y a pesar de que nunca

podré estar quieta,

el sudor de tus manos
es lo único que ha hecho

distinto mi sarro

al de otras monedas.


Hanzel Lacayo
Tomado de: "Hasta el fin" (2011) ©

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