11.29.2013

"He enterrado la riqueza"


De oro las botas, pero descocidas;
y el collar desfalcado
de su eslabón más flojo…

Está el número siete en su dado
marcando mi curso como flecha
abriéndose paso contra barlovento,

¡Cómo el orden sobreviene al caos!
Que hasta mi cigarrillo quemado
tirita de noche en el frío.

Todo al revés, pero no precisamente,
porque al final, un lado de las tinieblas 
siempre da al sol.

¡Te espero harapiento
sobre el palacio enterrado!

Hanzel Lacayo ©
Tomado de "El libro de las separaciones" (2014)

11.28.2013

"Diálogo con el Señor Muerte"


Usted devoraba ostras en la costa.
Yo desvelaba la distancia en el puerto
desde mi ventana dorada
en mi casa de arena lacada, y lo vi:
Se acercó, iluminó mi puerta, y abrí.

—¿Quién llama?
—Soy el Señor Muerte.
—No tengo tiempo para sus flores secas.
—No he venido a discutir ninguno de mis pistilos.
—¿Vendría en otro monumento?
—No puedo ser más inadecuado que esto.
—¿Podría esperarme hasta el cansancio?
—He sido labrado para deshojar el tiempo 
    que convenga.
—¿Cuáles son sus pretensiones?
—Significar todo para usted.
—¿Por qué su empeño?
—Mi pureza mortal es la más leal de las purezas.
—¡No ve que hace mucho calor!
—He traído unas escarchas para ello.
—Si le dejo entrar, ¿me dejaría verlas?
—Tómelas desde ya.
—No me las creo.
—Tiene que pasar por el otoño primero.
—No tengo demasiado tiempo.
—Traje eternidad para probárselo.
—Veré qué pasa entonces.
—Déjeme pasar y lo verá.
—Adelante; comencemos.

Hanzel Lacayo ©
Tomado de "El libro de las separaciones" (2014)

* * *

Porque la Muerte "no es una mujer/con el cráneo pelado y una corva guadaña/entre las manos"...

11.27.2013

"El amor más ciego"


¡Cómo nadie hubiera pensado
que amaría por encima de la verdad
y la mentira que lo tañen!

Encegueciste el ojo único del Cíclope,
los varios ojos de la araña, terceros ojos
y los ojos miles de una bola de cristal.

El infierno del amor
tiene miradas incontables,
y cada una: cien veces centuplicable.

Extraigamos nuestros ojos,
y si es posible raspemos 
las cuencas a fondo
para que no nos confundamos. 

Hanzel Lacayo ©
Tomado de "El libro de las separaciones" (2014)

11.26.2013

"A una dama que perdió algo"


A Berta Marenco 

Cuando aparezca recurrente el día 
y como pueda que no acepte, señora: 
compartiré con usted tres cuartas partes 
de mi catre tras las rejas. 

No habrá cárcel entonces. 
Y así podrá estar solícita, 
apartada de sí misma, 
escuchando cómo desentumecen 
mil silencios su confinamiento. 

Las sombras de los barrotes 
le den una idea de la libertad del sol. 
Pero usted mejor ignorará 
que sólo las sombras en la oscuridad 
son libres de cuerpo y de alma. 

Estudie, pues, todo lo que puedan contener. 

De amores enfriados queden, 
como prueba de que pasó por mi cárcel, 
en la desertitud de mi pocillo y resonantes: 
mil lágrimas batávicas.

Hanzel Lacayo ©
Tomado de "El libro de las separaciones" (2014)

* * *

Berta, siempre nos estás enseñando los mundos que no tocarán nuestras manos. 

11.25.2013

"Obsequio particular" (Los Adioses, 2014)


Te lo regalo, pero tiene un agujero.
Lo que hay en él es lo de menos.

Espera y crecerá.
Y como todo buen vino
presidiendo siete noches bajo el corcho,
estoy seguro que te ayudará a brindar
por los claros días y los malos tiempos
―a pesar del agujero―.

Hanzel Lacayo ©
"Los Adioses" (2014)


* * *

Crecí mucho escribiendo "Los adioses". A pesar de que contenga muchas sombras, son sombras que buscan la luz, despegan de sus estigmas, de su cautiverio forzado alrededor de lo sólido-hiriente; sombras que salen para esperar su día dictado: esperar esperanzarse. 

Me encanta corregirlo durante episodios de manía. Al día siguiente, los ajustes se mantienen más en pie. El arca y el terraplén se vuelven uno solo, y se puede partir de la premisa de que todo lo que miré desde la fortaleza, tenía que barrerse para que las sucesiones pudieran moldearse a gusto: esta grama precisa, un arbusto por aquí, un árbol por allá (lo cual implicó, claro está, salir de la fortaleza).

"Obsequio particular" es ese poema que se acerca mucho a ese panorama, el poema que abre este libro. Espero publicarlo en enero de 2014, si no antes.